25 de marzo de 2010

LAS JOYAS DE GUAQUI

Guaqui, es el primer puerto de Bolivia, testigo de añoranzas, historias y sueños de propios y extraños. Las calles y avenidas emanan una tranquilidad paradisíaca, las huellas de pisadas de personas y de algún ganado se mantienen intactas por meses. Las casas construidas con abobes y ladrillos, con techos de calaminas, son la expresión entre lo tradicional y lo moderno.

El puerto tiene una plaza enorme, envidiable por cualquier metrópoli, tiene unos árboles enormes con mas de cien años, debajo de los mismos yacen bancos de madera antiguas, testigos de conversas, amores, conquistas y quizá riñas; ahí también permanecen aun los vestigios de una destrucción causada por la furia del lago Titicaca hace más de dos décadas, que destruyo casi todo.

En estas tierras se respira a historia, se siente esa brisa fresca que emana el lago, mezclada con lo añejo de las construcciones. En las entrañas de este puerto, permanece erguida una antigua estación ferrocarril que resistió a las hostilidades del tiempo; son construcciones antiguas, de calaminas corroídas por los años, de fachada amarilla descascarada; con una principal puerta de gradas de piedra muy gastadas en su ingreso, lo primero que da la bienvenida es una boletería pequeña, mas adelante unos barrotes de fierro que sirven de puerta, es toda una fortaleza.

En el interior de la estación ferrocarril, casi en la parte superior de la puerta principal, esta ubicada una campana, un poderoso macizo que se hacia escuchar a decenas de kilómetros a la redonda y anunciaba la salida del tren cada lunes y jueves a las 3 de la tarde, la gente viajaba a la ciudad de La Paz sentados en el interior de los vagones, todo ellos sucedía antes de 1993; hoy en día en las paredes de las bodegas las arañas tejieron telas del olvido.

Filomeno Huanca, con esos ojos negros y profundos, de mirada cargada de añoranza, decía “guaqui era lindo, muy lindo,” sus ojos brillaron con lágrimas, al emanar de sus labios esas palabras cargadas de emoción.

Guaqui, es el primer puerto de Bolivia, con una la estación ferrocarril, ahí Don Filomeno gasto gran parte de su vida, al igual que otros 150 trabajadores.

Un 6 de agosto de 1901 se estreno la primera locomotora cuyo nombre era general Pando numero 1, en homenaje al mandatario de aquel entonces José Manual Pando, quien priorizo esta obra.

El 25 de octubre de 1903 se conecto Guaqui con Viacha con un costo 2 millones de pesos de Bs. de esa época. Un dineral en ese tiempo.

JOYAS

Si para algunas personas el oro y la plata son tesoros incomparables, para los guaqueños las joyas que brillan a pesar de los años, son las locomotoras vaporinas de fabricación inglesa. La hualaycha que había sido fabricada en Inglaterra el año 1905; estaba otra locomotora monstruosa llamada Illimani que data de 1930; estaba también el Huayna Potosí, de 1902, nombres de achachillas, con que las bautizaron; estaba también la locomotora 10; y la 704 Santa Fe, que fue traída de Tupiza, todas funcionaban a vapor.


Estas locomotoras hacían temblar el suelo, rajaban las casas de adobe, eran unas monstruosidades que movían los brazos en las llantas para arrastrarse en las rieles, masticaban carbón y respiraban vapor, tenían vida. Hoy duermen en el olvido en un galpón viejo.

“Allá en 1920 a 1930, estas locomotoras tuvieron que trasladarse a las faldas del cerro Pantini, que está detrás del regimiento 4 de caballería, el cuartel, para trasladar enormes bloques de piedra que servirían para la construcción del muelle, el canal del barco”, cuenta Don Filomeno.

Pasaron casi dos décadas de la capitalización de la Empresa Nacional de Ferrocarriles, esa maldita capitalización que casi arruinó el desarrollo Guaqui, porque provocó despidos de trabajadores, cierre de la empresa, los monstruos de acero no se movieron mas. “la economía que sostenía era el transporte de carga ferroviario, hasta antes de 1993 antes de la capitalización existía más de 150 trabajadores entres estibadores, maquinistas, administrativos”, asegura Don Filomeno.

Hoy en día hay un proyecto interesante que esta haciendo resucitar algunas locomotoras para el transporte de pasajeros desde El Alto, Tiahuanacu a Guaqui, pero ya con un fin Turístico. Los otrora galpones de almacenamiento de carga, hoy son museos que tienen piezas e historias de la cultura andina. Guaqui es una parada obligada de compatriotas y extranjeros.

4 comentarios:

eduardo dijo...

Felicidades Santos por este blog y por contar las historias de tu comunidad. Que sigas adelante!

EDGAR ANDRES YANA LISME dijo...

hola santos felisidades por tu blog, y que sigas escribiendo en favor de tu comunidad y de tu pais, sigue adelante

GABRIELA JULIETA QUISPE FRANCO DE DESAGUADERO dijo...

MLI FELICITACIONES POR SER UN BUEN BOLIVIANO, SABES ME SORPRENDE MUCHISIMO QUE AMES TANTO A TU PUEBLO QUE ES MUY PEQUEÑO PERO TAN GRANDE Y VALORABLE EN SU CULTURA,CON GENTE COMO TU EL PAIS CRECE ESPECIALMENTE NUESTRA PROVINCIA INGAVI, REALMENTE ENVIDIO EL AMOR QUE LOS GUAQUEÑOS TIENEN A SU PUEBLO PORQUE HACEN QUE YO TAMBIEN VALORE A SU PUEBLO AUNQUE SOY MUY DESAGUADEREÑA, SIEMPRE CUENTA CONMIGO QUE TAMBIEN EMPIESO A ESCRIBIR. QUE VIVA LA PROVINCIA INGAVI! gabrielajulietaquispefranco@yahoo.es

Rick Chavez dijo...

Yo Tambo en an Oro mi Puerto amado Richard Chavez (usa)